La Luz
La vida al igual que un rompecabezas inconcluso nos presenta constantemente nuevos
ENIGMAS que desafían a nuestro cerebro y nos obligan a hacerlo funcionar haciendo rotar muy suavemente los engranajes de nuestra cabeza hasta alcanzar un movimiento continuo y perfecto. Enigmas que alimentan nuestra capacidad de duda y despiertan el lado más creativo (
y perverso, por qué no?) de nuestra mente.
Al igual que la vida alimenta nuestros vacíos mentales, la heladera llena nuestros estómagos de alimento y nuestras tripas de nutrientes.
Obviamente, estamos hablando de una heladera de principio de mes, porque como dice un amigo una heladera vacía es tan perturbador como un alma apagada, un corazón sin cuerpo o un reloj que solo marca las seis de la tarde (hora del té!!).
Personalmente, entre los enigmas que me fue presentando la vida uno de los más grandes misterios se encontraba en la heladera, ese objeto de uso cotidiano que nos da acceso a dimensiones de infinito alimento (exagerando obviamente). Cuando uno abre la puerta de la heladera la
LUZ está prendida!! Siempre prendida (excepto que te haya roto el foquito). Pero cuando la cerramos.. ¿Qué pasa con la luz de la heladera?
¡¿QUÉ PASA CON LA LUZ?!
Estudios científicos de alto nivel indicarían que la luz se apagaría a través de un sistema
MUY complejo creado por los señores ingenieros diseñadores de refrigeradores. Aparentemente algún receptor detectaría que la puerta se encuentra cerrada, avisando a algún dispositivo para que esté apague finalmente el foquito y a otra cosa mariposa.
Yo se que en general está mal refutar las teorías científicas. Ya perdí tiempo tratando de refutar la teoría de la relatividad para darme cuenta que era relativo refutar teorías. Perdí tiempo también tratando de demostrar que las leyes de Newton no funcionaban, cuando lo único que quería hacer en realidad era comerme una manzana y me chupaba un huevo la fuerza que la gravitación ejercía sobre un cuerpo. Pero como soy insistente (
para no decir duro para entender) estoy seguro que alguna vez la práctica le tiene que ganar a la teoría. Alguna vez mi insistencia le tiene que ganar a las demostraciones matemáticas tan largas con todos esos numeritos y cuentitas raras que nunca vamos a entender.
Entonces..
¿Cómo saber que pasa con esa luz? En un sentido poético quizás esa luz de la heladera nunca se apague y sea la luz que ilumina nuestros caminos (claro, la heladera es nuestra amiga).
También podría ser que detrás de esta inocente luz haya gato encerrado (
el oficial Matute finalmente apreso a Don Gato??) y que exista algún plan maligno entre la empresa proveedora de electricidad y las vendedoras de heladeras, que se reparten porcentajes equitativos de la plata que nos roban porque ese foquito que nosotros pensamos que se apaga al cerrar la puerta en realidad queda prendido consumiendo energía. Probablemente nos engañaron toda la vida desde que se creó la primera heladera en la edad media, y no sería la primera vez que esto pasa.
En definitiva me quedan flotando en el aire un montón de dudas. ¿Quién es la luz de la heladera? ¿Acaso será la misma y famosa
LUZ MALA a la que tanto temían en el campo? ¿O tal véz será la famosa luz hollywoodense del
"LUZ", cámara, acción? ¿O quizás esa luz que nombran en el famoso tema de Divididos? ¿O la luz al final del túnel?!
Quizás al cerrar la puerta de la heladera las verduras lloran, los huevos cambian de ubicación para divertirse, el aceite se amiga con el agua, la sal saluda a la pimienta, la leche descremada se encrema con la crema de leche, el yogur light se abraza con el yogur entero, la carne picada se ha pati,
el jamón se hace paleta, y a la paleta juegan las costeletas!!
¿Cómo saber si pasa todo esto? ¿Cómo saberlo...? Si cuando abrimos la puerta ahí siguen todos, tan quietos, tan fríos..
...y
LA LUZ prendida como siempre.